El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha comunicado que al menos dos individuos han sido arrestados y que se han requisado cientos de dispositivos electrónicos durante una operación contra una presunta red de trabajadores informáticos norcoreanos dedicada a obtener fondos para las autoridades de Corea del Norte.
Según ha detallado el Gobierno estadounidense en una nota oficial, esta red habría facilitado a estos trabajadores el acceso a empleos en alrededor de 70 compañías de Estados Unidos, donde generaban ingresos que posteriormente eran canalizados hacia Pyongyang.
La operación se ha desarrollado en decenas de localidades del estado de Texas, en el sur del país, que supuestamente servían como puntos de almacenamiento de los ordenadores empleados para realizar estos trabajos remotos. En total, las fuerzas de seguridad han intervenido 187 equipos informáticos.
“El régimen de Corea del Norte utiliza sus esquemas generalizados de trabajadores informáticos para recaudar fondos destinados a diversos fines ilícitos, incluido el desarrollo de armas que, en última instancia, podrían atacar a Estados Unidos o a sus aliados”, ha afirmado el fiscal general adjunto de Seguridad Nacional, John A. Eisenberg.
“Estas maniobras amenazan la seguridad de los sistemas informáticos y los datos de los empleadores estadounidenses engañados, además de dejar innumerables víctimas de robo de identidad. La División de Seguridad Nacional (NSD), junto con nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley, utilizará todas las herramientas disponibles para localizar a quienes ayuden a Corea del Norte y proteger nuestra seguridad nacional”, ha aclarado.
El fiscal David M. Toepfer ha subrayado que “las amenazas que plantean Estados como Corea del Norte nos recuerdan crudamente que nuestros adversarios no escatimarán esfuerzos para explotar la fortaleza económica de nuestra nación con el fin de impulsar y alimentar sus propias agendas nefastas”.
“Agradecemos a la oficina del FBI en Cleveland su increíble labor y perseverancia para frenar a estos actores maliciosos. Estas acusaciones sirven como una advertencia urgente para que todas las empresas estadounidenses mantengan la vigilancia en sus procesos de contratación”, ha sostenido.
Por su parte, el subdirector de la División Cibernética del FBI, Brett Leatherman, ha acusado a Corea del Norte de “seguir utilizando trabajadores informáticos de forma remota y con identidades robadas para infiltrarse en empresas estadounidenses y generar ingresos para el régimen y sus programas de armamento”.
